EQUIPAMIENTO DE LA BICICLETA
1. La bici
Hay tres tipos de bicicletas, las de carretera, las de montaña y las híbridas que son un modelo mixto entre las dos primeras y las más adecuadas para ir por la ciudad.
Sin embargo, puedes utilizar tranquilamente cualquier tipo de bici siempre que vaya minimamente equipada y te sea cómoda para moverte por la ciudad.
Las bicicletas híbridas son relativamente ligeras pero seguras y resistentes. Sirven tanto para rutas en carretera como para paseos por la ciudad, y soportan sin problemas la circulación por pistas y caminos. También tienen la ventaja de venir equipadas con portaequipajes, guardabarros y luces, elementos muy útiles para pedalear por la ciudad.
Las de carretera son muy ligeras y rápidas. Reducen el esfuerzo en las pendientes pero son muy poco robustas y llevan neumáticos tan delgados que son peligrosos para la ciudad (las calles aún tienen muchas cloacas y otros defectos que los pueden romper). Si la queremos usar por la ciudad tendremos que cambiarle las gomas y añadirle luz y portaequipajes.
La bicicleta de montaña es muy resistente, pero no está diseñada para circular por el asfalto. El grueso de los neumáticos es ideal para descensos complicados, pero hace que pedalear sea más cansado. Además, no suele estar equipada con luces ni portaequipajes.
La bicicleta de ciudad es la bicicleta ideal para ir por la ciudad. También se puede llamar bicicleta de paseo o "citybike". El manillar tiene una altura suficiente, como para que el/la ciclista se encuentre en una posición confortable y con una buena visibilidad del entorno, factor importante en la circulación por ciudad. Para zonas planas, se pueden utilizar sin cambios, a pesar de que habitualmente tienen 3, 5, 6, 7 o 12 velocidades. Idealmente, está equipada con un asiento de muelles ancho y confortable, unos guardabarros enteros, un protector de cadena, un timbre, un alumbrado fijo y un portaequipaje fijo al cuadro; a veces también una cesta al manillar.
Una bicicleta de montaña o de ciclismo, se puede adaptar por la ciudad, por ejemplo, subiendo el manillar y poniéndole los accesorios correspondientes propios de la bicicleta de ciudad.
La bicicleta plegable es una bicicleta que se ha desarrollado para la ciudad. Tiene un muy pequeño una vez plegada y es ligera. Por esto, es ideal para distancias cortas de menos de 10 kilómetros, para combinar con otros medios de transporte y para subirla a casa o a la oficina, ya que ocupa muy poco espacio y evita que pensemos en el aparcamiento. Una bicicleta plegable tiene que ser, por definición, suficientemente compacta una vez plegada como para que no se note su presencia. De todos modos, no os fiéis de este único criterio en el momento de hacer vuestra elección. Mirad también su peso y la facilidad de plegarla y desplegarla, ya que lo haréis a menudo. Antes de la compra, verificad también que el método de plegado sea fácil y práctico.
La bicicleta eléctrica (o de "pedaleo asistido"). La bicicleta con motor eléctrico auxiliar es muy práctica para aquellas personas que viven en zonas con pendientes pronunciadas. También puede ser de gran ayuda para la gente mayor, personas con movilidad reducida y personas que sudan mucho. El motor se activa sólo cuando se pedalea, proporcionando una ayuda adicional. Tienen el inconveniente de ser más pesadas que una bicicleta normal.
2. Ajuste de la bici
Adapta la altura del asiento a la largura de las piernas, es decir, cuando el pedal esté en el punto más bajo, la pierna tiene que quedar estirada, así podrás aprovechar toda la potencia y evitarás lesiones.
Cambia de plato y piñón cuando lo necesites. Con plato pequeño y piñón grande pedaleas mucho
avanzas poco (cuestas); con plato grande y piñón pequeño avanzas mucho (bajadas).
No lleves la cadena "cruzada" (plato grande con piñón grande, o bien plato pequeño con piñón pequeño).
3. Sistemas antirrobos
Los más seguros son los encadenados de arco (con forma de herradura) y los de pitón (con cable blindado). Nos gastaremos dinero, pero nos pueden hacer ahorrar muchos más.
4. Complementos de gran utilidad
No te olvides de llevar reflectores y luces ¡cuantos más mejor! para la conducción nocturna y bocina para las zonas concurridas.
También te será de gran utilidad añadirle un portaequipajes, guardabarros para la lluvia, y un pequeño kit de herramientas por si tenemos que hacer una pequeña reparación de emergencia (ajustar un tornillo, hinchar una rueda...)
Llevar casco no es obligatorio, pero sí muy recomendable.
Extraido de la página www.amigosdelabici.com

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